Servicio al cliente, sin duda alguna todo un arte
Probablemente ya ha tenido antes esta experiencia:
Usted ingresa a una tienda de prendas de vestir con la intención de comprar un pantalón, el vendedor lo aborda inmediatamente y pregunta, “¿Le puedo servir?” ¿Cuál es por instinto, su respuesta inmediata?
Si usted es como la mayoría de personas, es muy probable que su respuesta sea “No” o “Solo estoy viendo”. ¿Por qué falla el vendedor en su intento por obtener una respuesta positiva? ¿Cómo puede hacer usted para evitar una respuesta similar con sus clientes?
El hecho fundamental es que el consumidor, actualmente, es más perceptivo, más cauteloso y mejor preparado que antes. A pesar de que el precio sigue siendo uno de los factores claves para la mayoría de los consumidores, la experiencia de comprar es también muy importante. Es decir, los clientes esperan un buen precio y un excelente servicio. Por lo tanto, si usted no está preparado para ofrecer ambos, el cliente conoce a su competencia.
Esta serie de artículos tiene el propósito de compartir algunas experiencias prácticas sobre el servicio al cliente: Cómo establecer una relación agradable que promoverá repetidas negociaciones con sus clientes y como propiciar una conversación positiva.
PRIMER PASO:
Usted y su Personal
¿Cuál es el objeto de iniciar un articulo sobre servicio al cliente, enfocándose en sus empleados? Como todo buen empresario sabe, sus empleados son su cuerpo de batalla. Qué trato les dé, qué capacitación reciban y el ambiente de trabajo en el que se desenvuelvan, todo se reflejará en el trato con sus clientes. Si el personal esta descontento, agotado o pobremente capacitado, no espere que realice de manera voluntaria un extraordinario servicio al cliente.
Aquí la clave es la lealtad a sus empelados. Se necesita despertar en ellos un sentimiento de entrega tan ferviente a su negocio, sus productos y servicios como el que usted posee.
¿Cómo se crea una fuerza de ventas extraordinaria? Primero, descartemos algunos mitos sobre la relación empleador / empleado:
Mito 1: Para ser un buen Jefe, necesito ser cruel o extremadamente severo.
Si, hay ocasiones en las que usted deberá cerciorarse de que las personas hacen su trabajo o incluso reprender a algún empleado. Sin embargo, si su metodología es gritar a los empleados o prohibirles que se diviertan, no espere que permanezcan en su negocio por mucho tiempo. Trate a sus empleados como usted espera ser tratado: con respeto y aprecio.
Mito 2: Las personas deberían sentirse felices por el simple hecho de contar con un empleo.
Con esta “filosofía que se basa en el temor”, los propietarios tienen la idea de que los empleados deben trabajar arduamente, por muchas horas y auto-inyectarse de
motivación únicamente por la amenaza de perder su empleo si no desempeñan su trabajo. Los propietarios rara vez consideran la perspectiva de sus empleados. Y rara vez se sentirán contentos si se les falta al respeto, sin importarles la disponibilidad de empleos que exista.
Mito 3: Si yo contrato a alguien, debería saber lo que tiene que hacer.
Son pocas las situaciones que causan mas temor que empezar en un nuevo empleo sin tener la mínima idea de cómo funcionan las cosas en realidad o cuáles son las expectativas del propietario. Las personas temen cometer errores: quieren hacer bien su trabajo, lucir competentes y agradar a sus jefes. Sin embargo, si no saben cómo hacerlo, se sentirán frustrados y de bajo rendimiento. El propietario de un negocio necesita capacitar a sus empleados para que comprendan como opera el negocio.
Mito 4: El propietario siempre tiene la razón.
Si usted contrató a las personas adecuadas, tendrá entonces, personal motivado, con experiencia y talento. Se debe percibir al empleado como un recurso para su negocio, también respetar así como dar valor a sus ideas y puntos de vista. De cualquier forma, usted tiene la última palabra cuando se trata de cómo dirigir el negocio, pero si en la toma de sus decisiones, usted no toma en cuenta la opinión de sus empleados, usted no está maximizando su potencial.
Mito 5: Los empleados deben estar bajo constante supervisión.
¿Cómo se sentiría usted en su trabajo, si constantemente el jefe estuviera controlando cada paso que da y diciéndole lo que tiene que hacer? Si usted ha contratado a las personas adecuadas y las ha capacitado adecuadamente, entonces, en algún momento usted debería poder confiar en ellos para que laboren solos, de manera delimitada. De lo contrario, se encontrará perdiendo tiempo en insignificantes detalles rutinarios que en planificar realmente a dónde quiere llevar su negocio.
En el siguiente artículo iniciaremos explorando sobre algunas maneras de cómo motivar a su personal para que su prioridad número uno sea un servicio al cliente ¡excepcional!
Fuente: www.deguate.com






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